Llorabas porque no, sabías cocinar. Te molestaba que yo me pusiera a cantar cuando leías. Y te reías, cuando con mezcla de maldad y de total impunidad. Me miraste nos besamos y ya. Te burlabas del amor, coleccionabas vicios y prejuicios sin pudor, vendías falsas melodías y te enojabas cuando alguno fumaba un cigarro sin filtro y no te invitaba. Pero a mí, me gustabas así.
Mentías sin querer, de noche correteabas y odiabas tener el lunar en la mejilla equivocada. Un saco verde y otro igual pero si el mundo se te caía por completo yo jugaba de amuleto en tu maldito ritual y te decía que ya no tengo careta para hacer de marioneta pero nunca te convencían mis palabras de cartón. Y creías que un amor de cabotaje nunca llevaba equipaje y así saltabas de lado a lado y engañando al corazón. Pero a mí, me gustabas así
Mentías sin querer, de noche correteabas y odiabas tener el lunar en la mejilla equivocada. Un saco verde y otro igual pero si el mundo se te caía por completo yo jugaba de amuleto en tu maldito ritual y te decía que ya no tengo careta para hacer de marioneta pero nunca te convencían mis palabras de cartón. Y creías que un amor de cabotaje nunca llevaba equipaje y así saltabas de lado a lado y engañando al corazón. Pero a mí, me gustabas así
